ANTANAS I

ANTANAS EN LAS LOCALIDADES

El temblor que producirá Antanas cuando llegue a la presidencia será superior a la hecatombe que vaticinaron en la Alcaldía de Pereira para el amanecer del sábado 24 de abril, cuando entre secretarios se anunció la destrucción total de la ciudad. Advirtieron a incautos, temerosos y despreocupados funcionarios que venía el juicio final y que debían aperarse de linternas y agua para resistir en familia lo que vio un clarividente. Es tan gracioso y populachero el tema que quisiera dedicarle más tiempo, pero me llama el Partido Verde a cumplir con la obligación de reflexionar sobre el futuro.

Antanas ya llegó. En primera o segunda vuelta tendremos presidente singular. Rompe con cualquier esquema conocido, sobre todo porque su arma secreta es la inteligencia aplicada al desarrollo social.
Cultura, educación y respeto, expresiones y ejercicios que suenan al primer mundo, aparecen ahora en Colombia como única posibilidad de redención de una población sometida por décadas a privilegiar derechos particulares en detrimento de los colectivos. Así es de sencillo: cuando priman la cultura, la educación y el respeto por el otro, que se inicia a propósito por el respeto propio y del país; entramos en otro escenario donde se valida la interacción ciudadana como base para construir caminos de desarrollo personal, familiar y social.

Antanas tendrá que ser reelegido. Solamente construyendo y fortaleciendo distintos esquemas para el desarrollo armónico de la sociedad civil ocupará su primer período. Resolver adecuando las relaciones con los representantes de la malsana politiquería tradicional ocupará su espacio. En términos coloquiales: barrer y barrer con todo, tomará su tiempo. Antanas necesitará quién amueble la casa en el momento justo y oportuno.

El modelo Bogotá, necesitó a Peñalosa y Lucho para mantener el predio que hoy con Samuel ha perdido gradualmente el brillo. Terminado el funesto cuatrenio de Moreno, alguien tendrá que sacar la escoba otra vez para barrer la no despreciable cantidad de escombros que deja el nieto del general.
Esa historia de Bogotá con seguridad es un lastre acomodado en el corazón de Antanas. Se perdió el ritmo, se filtró la herencia de una malsana tradición de hacer política, se perdió el renovador esquema.
Cercanos a la decisión más emotiva para los colombianos en los último años, cercanos a la última oportunidad de redimir un país enfermo del alma y de la conciencia, el Partido Verde tiene el reto de velar por la continuidad de un proceso que sin duda será ganador, pero que debe tener garantías a largo plazo para alcanzar su pleno desarrollo y estabilidad. Aquí, en este punto, aparecen las localidades.

Las negociaciones en la recta final empiezan a aparecer de la manera tradicional. Los Verdes son una suma de colombianos que inspirados en la aplicación de otras formas de gobernar fundamentados en la educación, la cultura y el respeto para lograr el desarrollo del país, han canalizado la atención de millares de nacionales que aspiran a jugarse la última carta, pero que está en riesgo por ejemplo en localidades como Pereira, donde la nueva casa puede perder el brillo, incluso sin terminar de aplicar la cera.
Algunos quieren entrar en la recta final, a la nueva casa. Son vox populli lo escarceos de personajes que súbitamente se declaran Mokusianos de origen. Sin vergüenza o sonrojo llegan en paracaídas, se acomodan y listo. No importa el prontuario o simplemente el pasado.

Con Antanas en la presidencia y miembros del partido Verde como los que arriba dibujo, ya se imaginarán ustedes el candidato para las elecciones de alcalde, después de Israel.
Todo por nada. No puede ser más de lo mismo.

Antanas no lo verá desde la presidencia, pero como en esta región y en todo el país; será necesario controlar el acceso a la nueva casa, de lo contrario empecemos a comprar escobas.


  • Recomendado
Titulo: Mockus, el imbécil. De repente valores como la honestidad, la transparencia, la lealtad, el apego a la legalidad, se convierten en tema de la campaña y vuelven a la agenda. Link: http://www.semana.com/noticias-opinion/mockus-imbecil/137715.aspx

  • Coletilla
Muchas vestiduras rasgadas la semana pasada con el tema del video español de los niños sicarios en Pereira.
Lo único exagerado, es que tilden la ciudad como la mata del mundo sicarial infantil. Eso no es cierto, la práctica existe hoy en muchos lugares del mundo en iguales o peores proporciones que las que se dan aquí. El resto nadie lo puede negar.
Porque no aprovechar la calentura y plantear un análisis serio a través de la radio y la televisión regional, de una política social nacional que ha fracasado en campos como salud, pensión, agua, educación profesional; como dice el candidato Petro. O porque no socializar el contenido del Código de infancia y adolescencia entre los empleados públicos, sobre todo en los aspectos referidos al veto para la prensa en general, cuando pretendan ingresar a centros dedicados a la formación o control de menores de edad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario