Esta mañana del martes, Herney Ocampo abrió los micrófonos de Caracol Radio en la franja local a María Isabel Mejía, que rápidamente se despachó con su habitual contundencia, diciendo en tono veintijuliero que ya empezaba la compra de votos en Risaralda por parte de la campaña de Antanas Mockus. También habló de contratación de buses y demás temas que al parecer maneja a la perfección –Eso sentí como oyente. En ese fragmento, parecía que vivía lo que contaba. En fin. Es sólo una divagación inspirada en el poeta Ismael Enrique Arciniegas, a quien le atormentaba la necesidad de desandar lo andado-.
Tal vez Mockus sea el candidato contradictor de María Isabel. No lo sé. En caso distinto también pudo afirmar lo mismo de Noemí, Petro, Vargas Lleras, Pardo o Santos. Pero ahí no está el tema.
Cuestiono el papel de los medios. No hubo en el noticiero de Herney un periodista que preguntará al menos el qué, cómo, cuándo, donde, por qué. La afirmación quedó en el aire. Alguien podrá argumentar que era una llamada grabada. Está bien. Pero, oh pecado. Se editó y publicó al aire el fragmento que menciono, sacando la idea del contexto.
Oportunismo, autocensura, descuido. Cualquiera es válida. Estamos en los meses donde lo tendencioso es el más sólido argumento de los medios para validar sus intereses. Que utopía esperar que los medios masivos cumplan con la misión de orientar la opinión pública.
No es ningún descubrimiento, pero deprime.
Coletilla:
Claro que la mejor edición sonora no es propiamente la del noticiero de Caracol Pereira, pudo tratarse más bien de un involuntario error voluntario (Lo escribo así, para estar a tono con la dinámica del mundo de hoy que privilegia los eufemismos).
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