¡Exijo una explicación!

Antanas aún no aparece, como debiera

Ha sido débil la argumentación de Antanas a propósito de los sucesos del domingo.
Se siente aún el dejo melancólico que a muchos nos acompaña desde el amanecer del lunes, cuando tuvimos la necesidad, sin querer, de correr la cortina para corroborar que todo seguía igual.

Los que debutamos en la plaza pública en una encantadora tarde de mayo con Antanas en Ciudad Victoria y que nos sentimos atrapados por esa catarsis que produce reconocer la necesidad de sentir afecto y respeto por el otro, vamos en caída esta semana. No por los resultados electorales, de los cuales hay que aprender lecciones de política, asunto interesante porque los colombianos nos estamos involucrando y con seguridad en el futuro aprendiendo; pero sí por la infortunada reacción de Mockus que sin duda es la figura que representa el nuevo escenario político en Colombia.

No me explico como nadie apareció a corregir el rumbo de esa jornada de sanación (al mejor estilo del pastor Portela), que se reunió ese inolvidable 31 de mayo en la noche. No apareció Lucho, ni Peñaloza, ni la acuciosa asistente del aspirante, ni la contundente Adriana para motivar que el candidato fuera claro y preciso con los electores analizando e interpretando la debacle (esta si lo fue) y las proyecciones y propuestas para triunfar después de una segunda vuelta.
Debió decir lo que como mínimo los votantes esperábamos: -No ganamos nada. Perdimos en las suma, pero no en nuestros corazones- Y se hubiera disculpado otra vez diciendo: -Me equivoqué en los debates. No estaba preparado en temas de seguridad, por ejemplo; pero no volverá a pasar voy a jugar en esta segunda etapa a lo argumentativo, que también hace parte de un hombre lúdico”.

Estas hipotéticas respuestas sencillas y si se quiere básicas y concretas, eran parte del menú que todos esperábamos para afrontar la tormenta con dignidad y poder iluminar el camino de la segunda vuelta, orientados por la certeza que produce la capitalización de lo errores como eje para garantizar mejores resultados a futuro.

Finalizando la semana, Mockus aún no se ve serio ¿Será que nadie le ha dicho todavía? incluso le contestó contundentemente a Jorge Alfredo Vargas disculpando el sainete del domingo: -que pena pero yo no caí en cuenta que había cámaras-.
Seguimos esperando de Mockus respuestas serias y responsables y una lógica en la argumentación que no esté supeditada a devaneos, cambios de sentido y aclaraciones súbitas, para volver el 20 de junio a las urnas. Gustavo Petro y el Polo también las esperan.
Si el candidato no reacciona espontáneamente, entonces que el reputado equipo de campaña le escriba y le enseñe a interpretar discursos con niveles medianos de coherencia para no perder del todo lo que muchos llaman la última oportunidad.

Coletilla
El partido Verde debe superar su formato de show de crecimiento personal. Como dijo mi sexagenaria madre: -suficiente con tanto juego-.

¡Exijo una explicación!, decía Pepo el caricaturista chileno padre de Condorito, cuando los hechos eran más contundentes que las palabras.

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